RIBÉRY LLORA POR EL BALÓN DE ORO

EL JUGADOR DEL BAYERN NO ACEPTA LA DERROTA

Franck Ribéry no está de acuerdo con la elección de Cristiano Ronaldo como ganador del Balón de Oro 2013. El francés considera que él era el justo merecedor del criticado galardón.

El francés ha sido claro en sus argumentos: "Yo lo gané todo con el equipo e individualmente, Ronaldo no ganó nada en 2013. No estoy triste pero es algo que duele en el corazón (...) Hubiera merecido este título, todo el mundo me dice que yo debería haber ganado".

Sólo hay algo con lo que estoy de acuerdo con Ribéry, y es que el Balón de Oro es un título rodeado de "mucha política", un trofeo envenenado por los intereses de unos cuantos "caciquillos". Pero eso no es nada nuevo. Desde que la base de la elección del Balón de Oro se inspira en el democrático sistema de votos, la elección de un justo ganador es del todo imposible. La subjetividad inherente al voto echa por tierra cualquier posible argumento objetivo. Pero además, en el caso del denostado trofeo de la FIFA y de la publicación gala France Football, existe un halo de constante y descarada manipulación que, sencillamente, apesta.

No es mejor que sus compañeros. En muchas ocasiones he criticado peyorativamente al Balón de Oro. No he sido el único. Me temo que es algo generalizado. Se trata de un trofeo que tiene credibilidad cero. Por lo que entiendo que no es necesario que vuelva a la carga con el manido tema. En esta ocasión quiero referirme a las palabras y la actitud de Franck Ribéri.

Ante todo, y aunque sobre decirlo, me gustaría destacar que RibérY es un jugadorazo. Se trata de una afirmación obvia, pero necesaria. En efecto, lo ha ganado todo con un equipo, el Bayern, con el que "ha hecho historia". ¿Pero esto convierte a Ribéry en el mejor jugador de fútbol del mundo? La respuesta es NO. Es un crack, sin duda, pero no es el mejor. Y los títulos que ha conquistado, los consiguió con la ayuda de todos sus compañeros. Creo, sinceramente, que Ribéry no es alguien determinante en un equipo.

Hay que asumir la derrota, aún sin estar de acuerdo. El problema de una elección del calibre del Balón de Oro es que para señalar al mejor futbolista del momento, sin tener miedo a cagarla, es necesario basarse en criterios objetivos. Y, como he dicho al principio, el trofeo "fifiesco" carece de ellos. En el ranking de Top100Fútbol, Cristiano Ronaldo aparece como el mejor jugador del mundo, y no me da miedo afirmar que es así, pues detrás de esta posición hay un sistema de puntuación objetivo difícil de discutir. Por tanto la reacción que ha tenido Ribéry con respecto al Balón de Oro es lógica, pero no aceptable.

No es aceptable que un jugador de su categoría haga afirmaciones en público del tipo "yo lo merecía", "Cristiano no ganó nada en 2013", etc. Sin duda, Ribéry es dueño de sus pensamientos, pero no de sus palabras (que también). Lo malo de las palabras y de los actos, es que ambos definen a las personas, y Fracnk Ribéry ha decepcionado a muchos de sus admiradores. Aplaudo que Ribéry y cualquier individuo, futbolista o no, ponga a parir un trofeo que carece de credibilidad alguna, si esa es su opinión, pero si lo hace, por favor, que no se presente a la gala de entrega del mismo para ver si le toca.

Pero además de la hipocresía evidente de Ribéry, hay algo mucho peor: el mal perder. Los grandes deportistas aceptan la derrota, aún sin estar de acuerdo con el resultado. Lo último que esperaba de Ribéry es que fuese llorando por las esquinas reclamando un trofeo al tiempo que, de paso, vierte críticas contra un colega de profesión. Señor Ribéry, su actitud le delata. El vencedor sabe que lo es, no necesita que se lo confirmen. Usted no es ganador, por muchos títulos que tenga. Parece más bien un segundón.